dijous, 5 de maig de 2011

Humanidad, simple y llana humanidad...

No sabría por dónde empezar al hablar de los inconvenientes de la humanidad, al igual que tampoco sabría hacerlo con las buenas cosas que ésta tiene, aunque sería más fácil y no resultaría tan, por decirlo de alguna manera, provechoso.
Pensando en alternativas siempre surgen impedimentos, pero en nuestra condición de seres inteligentes deberíamos, sin dudarlo un momento, poner en marcha las menos contaminantes, peligrosas, perjudiciales y las más ecológicas, beneficiosas y sostenibles, aunque ello implique que tengamos que reducir nuestro consumo, cambiar un poco nuestra mentalidad, en definitiva, aunque solo sea un poco, porque con poco de muchos se pueden hacer grandes cosas..
¿Por qué hemos evolucionado así? Cada vez más, siempre queremos más, aunque tengamos lo suficiente, aunque nos sobre., algo así como, quién más tiene, más vale. ¿Por qué no evolucionamos como una sola familia, sin condiciones, sin estereotipos, sin prejuicios? Por qué no ser una familia de humanos con un hogar que todos hemos proteger y cuidar como si fuéramos nosotros mismos: la Tierra..
¿Cómo sería nuestra vida ahora si lo hubiésemos hecho así? Aunque claro, es fácil decirlo sin haber vivido las guerras y conflictos bélicos que dieron lugar hace años.
¿Y si en el cielo hubiera una pancarta diciendo que
la única guerra que se gana es la que no empieza..?

Sólo hemos de fijarnos en cómo unos fragmentos de papel tosco de colores con números impresos y una serie de garabatos alrededor nublan nuestra cabeza hasta el punto de no saber qué hacemos, ni por qué queremos ese papel que nos permite, según algunos, vivir mejor. Sólo hay que ver cómo día a día nos atacan con anuncios de cientos de productos diferentes pero con la misma finalidad de empresas distintas que compiten para ver quién consigue más papel tosco y cuál hundirá a la otra empresa y después poder así sentirse orgulloso de formar parte de una empresa que ha dejado sin papel tosco “para poder vivir mejor” a las otras personas que trabajaban para conseguir más papel tosco, papel tosco con el que los “grandes mandatarios”, que se supone que velan por nuestra seguridad y bienestar, comprarán más papel tosco y así se producen miles de bucles infinitos sin sentido ni orden, sólo el de conseguir papel tosco y una serie de redondeles de metal para “vivir mejor”, para comprar cosas que nos harán “disfrutar más de la vida”..

Vivimos demasiado rápido, agobiados, estresados por conseguir dinero, por ser el que más máquinas innovadoras tenga o el que más ropa posea, pero tiene que ser ropa con un logotipo concreto que, posiblemente, haya sido fabricada por las manos de un niño que ni siquiera sepa que es eso que nosotros llamamos dinero, por un niño que debería estar jugando al balón debajo del sol o quizás leyendo un libro debajo de un árbol.. por un niño que debería tener una infancia en condiciones y al cumplir catorce años mirar sus rodillas, ver una cicatriz y acordarse de cuán maravillosa fue su niñez, y cómo le contaba a su madre la primera vez que montó en una bicicleta sin caer. Somos nosotros lo que por dinero quitamos a los niños esa infancia que nosotros tuvimos, y no importa, porque nosotros sí disfrutamos de ella, lo demás “da igual”..

No hay más que observar cómo nosotros “evolucionamos”, nos “desarrollamos” y los países tercermundistas siguen siendo tercermundistas y nadie dice nada, nadie grita, tampoco ninguno llora. No somos capaces de dar un poco de lo “nuestro” al que no tiene nada y equilibrar la desigualdad que cierne a nuestro planeta a estas alturas..
Es curioso ver cómo reclamamos la paz, vociferamos desde nuestros sillones con nuestro egoísmo bien colocado a nuestra derecha (o a nuestra izquierda) dependiendo de en qué mano tengamos la avaricia, a no ser que la solidaridad ocupe nuestro cerebro y algo de nuestro corazón y ya no sea tan dura ni fría la realidad, y pretendamos, de verdad, actuar, informar, sin más beneficio que el de una vida digna para todos y cada uno de nosotros.. También es difícil hablar de paz teniendo en el mundo armas nucleares, armas de fuego, armas blancas y personas que serían capaces de utilizarlas contra otras personas sin un motivo realmente importante, porque no lo hay, por más que busquemos, no lo hay, ni lo habrá, porque nadie es quién para matar a nadie, de ninguna manera.
Hemos de pensar que no somos dueños de la Tierra, pensemos que vivimos de prestado en una casa de alquiler que debemos devolver tal y como nos la dieron, e incluso mejor.

Afortunadamente, estoy hablando en general.

Marina. 3 ESO, IES Azud de Alfeitamí

1 comentari:

  1. Pues, para resumirlo, me encanta lo que has escrito.
    Es una desgracia que nuestra sociedad esta centrada en el dinero, en el consumo, en el tener.
    Me gusta tambien como has incluido la explotacion infantil. Los niños no deben trabajar, deben estar el colegio, preparando su futuro, sonriendo con su inocencia. No deben estar trabajando cada dia en actividades que minan su autoestima, en actividades de peligro.
    Por desgracia, lo que has escrito es totalmente la verdad.

    Evie Letch, 3 C.

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