diumenge, 12 de febrer de 2012

Amarelinha


El 13 de septiembre de 1987, una fuente radiactiva médica fue robada de un hospital abandonado de Goiânia, capital del estado de Goiás (Brasil). Más de 250 personas se contaminaron con cesio-137. Cuatro personas fallecieron tras estos hechos y más de 60 ya han muerto (datos 2009) víctimas de cáncer y de otras enfermedades provocadas por la contaminación radiactiva.

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