El 13 de septiembre de 1987, una fuente radiactiva médica fue robada de un hospital abandonado de Goiânia, capital del estado de Goiás (Brasil). Más de 250 personas se contaminaron con cesio-137. Cuatro personas fallecieron tras estos hechos y más de 60 ya han muerto (datos 2009) víctimas de cáncer y de otras enfermedades provocadas por la contaminación radiactiva.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada