divendres, 31 de gener de 2014

dilluns, 13 de gener de 2014

diumenge, 12 de gener de 2014

Entrevistas sobre la crisis

Estudiantes de bachillerato. IES Joanot Martorell (Elx)

¿Cómo afecta la crisis en tu vida?

Yo personalmente sí he notado mucho la crisis en mi familia, antes viajábamos, me podía costear varias cosas que ahora sería imposible. Por una parte me alegro, porque me he dado cuenta de que todas esas cosas no eran necesarias en mi vida y he dejado de ser materialista, he valorado mucho más a la familia y al esfuerzo. Pero por otra parte es complicado, porque en el tema de los estudios nadie se puede comprar o simplemente fotocopiar los libros que necesita para estudiar, más los libros de lectura, las libretas o simplemente el material con el que trabajas. Yo no quiero ni pensar en cuando termine el bachillerato qué es lo que haré, porque entrar y estudiar en la universidad es hoy en día un lujo que pocos pueden permitirse.

Si decimos que lo puedes compaginar con el trabajo por la mañana y el estudio por la tarde...pues lo que se gane trabajando lo utilizas para estudiar, pero el caso es ¿trabajar en qué?, si no hay trabajo para nadie y necesitas estudiar para el día de mañana trabajar, entonces entramos en una rueda.

Algunos tienen tíos, primos o abuelos que les echan una mano, pero ¿y los que no los tienen o simplemente están en la misma situación que ellos o incluso peor?

Con todo esto quiero decir que a todo el mundo nos afecta la crisis, a unos más y a otros menos, pero por eso no debes renunciar a lo que quieres o con lo que sueñas el día de mañana. Intenta organizarte y pensar qué quieres para ti y a lo que quieres llegar, para que los que el día de mañana sean tus hijos no se vean en la misma situación que tú con 17 años.


Y, sobre la situación de tu casa, piensa que vendrán tiempos mejores.

IES Joanot Martorell, Elx. Estudiante de Bachillerato.

¿Cómo me afecta la crisis?


La crisis me afecta al haber provocado recortes en educación, sanidad e incluso en I+D+I.

Me afecta a mí y a todos de manera muy negativa, porque cuanto más se recorte en educación, peor será su calidad. En el caso de que no haya empleo en este país, me veré obligado a irme a otro y, si mi nivel educativo no es bueno, eso me impedirá encontrar empleo, ya que no podré competir con el nivel educativo de los estudiantes de allí. Sólo podré competir por el empleo con estudiantes de otros países si tengo un gran nivel de estudios, si no, la alternativa es buscar un empleo poco cualificado; en caso contrario, me será bastante difícil conseguir tener un futuro y poder ganar dinero para subsistir.

Por otra parte, me afectan los recortes en sanidad al reducirse el número de posibles medicamentos y tratamientos, lo que supone no poder elegir el medicamento más adecuado y hace que la enfermedad sea más difícil de curar. También supone ir más veces al médico, lo que incrementa el gasto público que debe asumir el Estado. Si no se receta, por ser más caro, el medicamento adecuado para curar la enfermedad, ésta puede mutar con más facilidad, cosa que a la larga se traducirá en un deterioro de la salud del paciente. De este modo, buscando ahorrar a corto plazo, el Estado puede terminar pagando más que si costeara el tratamiento, que siendo más adecuado, puede parecer más caro, porque sustituirlo por un genérico barato de peor calidad supone menos esperanza de vida, o complicaciones que, al final, pueden acabar con la muerte del paciente.

A lo que ya se ha dicho, hay que sumar que la crisis afecta también al gasto en I+D+I. De no ser así, estas actividades podrían generar productos, incluidos medicamentos, que podrían distribuirse por toda Europa, lo que crearía también puestos de trabajo. Además, el gobierno español podría obtener los tratamientos médicos casi a precio de coste, ya que los descubrimientos serían financiados con dinero público y podría reservarse una parte para el autoconsumo. Si dispusiera de sus propios laboratorios, contaríamos con una sanidad pública de mejor calidad, se podría alargar así la esperanza de vida o reducir los riesgos de muertes prematuras. Y, en caso de que se produjera un descubrimiento innovador, se podría rentabilizar vendiendo el producto o los derechos para producirlo a toda Europa. Las ganancias pasarían al Estado, lo que haría aumentar los ingresos públicos y evitaría la fuga de cerebros. Esto último es algo que afecta también a toda la sociedad, ya que lo que está ocurriendo ahora es que muchas personas, que tienen estudios superiores, en buena parte sufragados con el dinero del Estado (que es el de todos), se ven obligados a marcharse del país si quieren trabajar en su campo. Los países que acogen a los titulados españoles se benefician de esta mano de obra cualificada, al precio de pagarles un sueldo.

La crisis me afecta de otras formas: que ahora se use más transporte público, como autobuses o trenes de cercanías, en lugar del coche, para ahorrar dinero en gasolina. Pero, sobre todo, afecta a mi futuro.

Hay que tener muchos estudios superiores para destacar entre tanto parado con ESO y Módulos, pero también entre las generaciones posteriores de alumnos que, con los mismos estudios , tendrán mejor nivel de idiomas e informática. No puedes permitirte el lujo de repetir curso, ya que será más difícil competir por los escasos puestos de trabajo en el país. También al contrario, si te vas al extranjero, debido al efecto de la fuga de cerebros, tendrás que irte de los primeros para evitar encontrarte que, también en el exterior, esté todo lleno de españoles muy preparados y dispuestos a trabajar en cualquier puesto, aunque estén sobrecualificados, para tener menor competencia inmigrante y competir sólo con las personas del país local a la hora de conseguir empleo. Aun así, por los costosos y variados gastos, para el emigrante la subsistencia supone un esfuerzo hasta que pueda encontrar ese empleo.

Además de todo lo anterior, la crisis implica que las personas dediquen más dinero, proporcionalmente, a la comida o el ahorro y menos a ropa, vídeojuegos, vacaciones y otros caprichos innecesarios. Es decir, el gasto es más limitado y racional en el fondo, a causa de la falta de poder adquisitivo que se debe al mismo paro, pero que también frena la inflación. El sector inmobiliario, por ejemplo, se adapta a un precio más justo, lo que impide construir a lo loco, y aparecen pisos de segunda mano a granel. Se ofrecen alquileres baratos e hipotecas con condiciones no tan abusivas, si es que te la conceden, cosa que es más sencilla si tienes trabajo.

Si tienes trabajo, entonces, es más fácil independizarte de papá y mamá. Siempre y cuando con los 645 euros que te pagan de salario mínimo consigas, de alguna manera, economizar lo suficiente para llegar a fin de mes. Si lo consigues y si tu empresa no deja de pagarte el sueldo o te echa a la calle en uno de esos llamados y muy, pero que muy conocidos, ERE de personal, muy populares entre los empresarios cuando quieren justificar el pago de sus caprichos de todo tipo o aliviar pérdidas económicas provocadas por sus propios errores al tomar decisiones. O porque bajan las ventas, cosa que puede pasar cuando nadie compra, porque está en el paro o tiene que mantener a alguien, ya que hay familias que viven con un solo sueldo o del subsidio de paro de, precisamente, alguno de esos parados a los que todavía les siguen pagando el subsidio porque son parados recientes, despedidos en un ERE.

IES Joanot Martorell, Elx. Estudiante de Bachillerato.



¿Cómo afecta o puede afectar la crisis a mi vida?

Tengo 17 años y voy a contar todos los aspectos en los que veo que me ha afectado la crisis económica española.

-En el ámbito familiar:

Para empezar, mi padre llevaba muchos años trabajando en una empresa de construcción, en los que todas las cosas (económicamente hablando) nos iban bantante bien. Como consecuencia de la crisis, el sector de la construcción es de los que más se ha visto dañado y la empresa a la que se dedicaba mi padre también se vio muy afectada; le despidieron, en teoría iba a ser un despido temporal, pero a día de hoy sólo sabemos que los despidos fueron aumentando.
Mi padre desde los 16 años se había dedicado a la construcción y, aunque sufre problemas serios de espalda, no quiso retirarse del oficio y siguió ejerciendo su profesión de vez en cuando, a modo de realizar chapuzas que encontraba aquí y allá.

Lógicamente fue un cambio brutal para mi familia, mi madre comenzó a trabajar muchas más horas (limpieza y cuidado de ancianos), mi hermano se independizó, etc.
Ahora todos intentamos ahorrar, no nos vamos de vacaciones con tanta frecuencia, en definitiva, como muchísimas familias, nos hemos tenido que “apretar el cinturón”.

Por otro lado, mi padre decidió tratar su problema de espalda y se operó. Tras eso, su único afán era conseguir la paga que le corresponde por invalidez y encontrar un trabajo que se ciñese a sus condiciones; probó suerte en una lavandería, lo contrataron y no duró más de un mes. Siguió buscando y finalmente ha encontrado un trabajo a media jornada en un área de servicio. Más que por el dinero, me alegro de que mi padre haya encontrado un trabajo más estable porque esto le ayuda muchísimo moralmente, puede sentirse útil, tener su rutina, etc. Ha pasado mucho tiempo levantándose por las mañanas sabiendo que no tenía nada que hacer, eso le hundía moralmente y no tenía precisamente buenas consecuencias entre nosotros.

Esto es, de forma muy resumida, cómo nos ha afectado a nosotros la crisis y cómo hemos tenido que adaptarnos a ella.

-En mí misma:

Sé que las cosas han cambiado mucho justo en mi edad más difícil. Al principio me costaba bastante comprender y aceptar la situación, y seguía siendo la niña caprichosa que pide todo lo que quiere sin ser consciente del dolor que les suponía a mis padres negarme algo. Veía y veo como algunos amigos tienen hasta más de 30 euros semanales, les compran ropa y mil caprichos y yo, que no soy menos merecedora de ello, ya no puedo ser tan exigente ni pedir tanto, he tenido que APRENDER A CONFORMARME con lo que tengo y valorar más el dinero y lo que cuesta ganarlo. Y, por supuesto, valorar muchísimo el papel de mis padres pues, aunque han pasado por muchas circunstancias difíciles, siempre me han dado lo mejor y nunca me ha faltado de nada, simplemente han dejado de consentirme tanto.

Todo esto ha influido mucho en mi manera de pensar y de ver el mundo, me voy dando cuenta de que todo funciona por interés y por dinero, y si quieres algo tienes que ganarlo tú mismo o ver cómo se lo lleva otro. Hay que luchar, adaptarse, renovarse, aprender, leer, comprender, informarse, ilusionarse...HUMANIZARSE, SINCERARSE, ENCONTRARNOS A NOSOTROS MISMOS, imaginar, proponer, cambiar, revolucionar, progresar...

-En mi educación:

Veo cómo nos reducen los profesores y nos amontonan en clase, me parece indignante que se recorte en educación de forma tan drástica. Si no creen en nosotros, si no nos ofrecen todas las posibilidades posibles, si no nos forman, ¿CÓMO PRETENDEN QUE PROSPERE LA SOCIEDAD? Deberían apoyarnos mucho más, yo pienso que la educación es la base de una sociedad y sin ella no vamos a ningún lado. También creo que se deberían impartir las clases con más métodos que los convencionales, despertar otro tipo de curiosidades y virtudes, etc.

¡EDUCACIÓN DE CALIDAD!

-En general:

Veo cómo suben los precios de todo y mejora la calidad de vida en muy poco. Suben los impuestos, sube la luz, el agua, el butano, el tabaco y un largo etcétera; veo cómo se hacen recortes en educación, sanidad, I+D+I; y otro largo etcétera. Pero no veo recortes en la Iglesia, no veo menos diputados en el Congreso ni ninguna noticia de bajada de sus sueldos, no veo en la cárcel a todos los responsables de esta crisis, ni saco en claro quiénes son realmente; no veo cambios importantes positivos a raíz de tanto recorte y tanto lío, lo único que veo es que todo el peso de esta crisis cae en la clase obrera y baja, lo único que veo son más personas en la calle rebuscando en la basura, lo único que veo es descontento social, disputas, malas noticias, desesperación, miedo, más pobreza...¿Cuál es realmente una buena solución? ¿De verdad estas medidas que se emplean son necesarias y efectivas o hay posibilidades más eficaces? ¿Son igualitarias estas medidas? ¿Qué podemos hacer nosotros?
¿HASTA DÓNDE VAMOS A LLEGAR? !!


*Mis propósitos relacionados con el tema:

-Apuntarme al paro, informarme de las posibilidades que ofrecen (cursos...).
-Terminar bachiller y seguir estudiando.
-Viajar y aprender de otras culturas.
-Aprender inglés.
-Hacer alguna cosa por la tarde para motivarme y distraerme; por ejemplo, apuntarme al gimnasio o a clases de baile.
-Aprender a hacer un curriculum y explorar/tener mis primeras experiencias en el mundo laboral.
-Aprender en general de la vida y las posibilidades que tengo a mi alcance.


Otra experiencia diferente relacionada con el tema:

Tengo un amigo, español, vive con sus padres y sus cuatro herman@s, tod@s son menores que él, y él tiene 19 años.
Con la crisis económica, su familia se ha visto muy afectada, han tenido que mudarse y sus padres han perdido los empleos. La situación ha ido empeorando poco a poco hasta ser insostenible, y mi amigo desde hace tres meses trabaja muchas horas en una panadería para mantener a su familia.
Veo cómo su estado de ánimo es cada vez más bajo. Al principio estaba entusiasmado, porque había conseguido empleo, era una novedad y un cambio importante; pero ahora observo que va al trabajo únicamente por necesidad y obligación y es, en todos los sentidos, su rutina. No le veo motivado y además está bastante desanimado por problemas de otro tipo, no le veo disfrutar como debería hacerlo un chaval de 19 años y tiene preocupaciones que considero que no le corresponden.
He añadido este ejemplo, porque considero que es importante el hecho de que siendo tan joven mantenga a toda su familia y no disfrute de la forma de vida que le corresponde a un chaval de su edad. Es un claro ejemplo de los efectos que puede tener la crisis, ya que no es sólo la familia de este chaval la que ha tenido que adoptar estas medidas y hay muchas más que están en la misma situación e incluso peor.

IES Joanot Martorell. Estudiante de Bachillerato.

Educ-acción

Educar no es simplemente suministrar información, sino que es, sobre todo, reflexionar sobre los datos y problemas de la vida cotidiana.
Creo que la educación se debe enfocar desde una diversidad de creencias y situaciones sociales que condicionan la vida e intereses sociales del alumnado.
La meta educativa debe ser que todos adquieran una formación en los derechos y libertades fundamentales, la adquisición de hábitos intelectuales, la capacitación para la vida profesional, la preparación para la vida social y cultural, la formación para la paz, cooperación y solidaridad de tal manera que así se colabore a la formación de la personalidad individual y social de cada estudiante.
Desde mi punto de vista debería existir una alternativa donde los contenidos procedan de los problemas sociales relevantes y que se organice el aprendizaje a partir de una metodología que se apoye en formas de conocimiento que abordan las dimensiones básicas del ser humano (espacio y tiempo).
En consecuencia, para innovar en estos aspectos de la educación, en primer lugar se debe tener claro que piensan los estudiantes de los problemas del hombre en el mundo, del derecho a una vivienda digna, a un lugar donde disfrutar de su tiempo de ocio…
Para investigar e innovar hay que cambiar la rutina de las prácticas de enseñanza hay que terminar con la monotonía de estudiar cosas ya hechas muchas veces convertidas ya en tópicos.
Cambiar la práctica de estudiar todo lo que aparece en el libro de texto para luego repetirlo sin entenderlo, de hacer ejercicios solo para comprobar si el estudiante sabe hacer una cosa concreta.
Creo que solo, de esta manera, rompiendo con el estudio monótono y dejando entrar cierta luz alrededor de problemas que nos resultan relevante y queremos investigar podemos evitar múltiples problemas como pueden ser la desmotivación de muchos adolescentes hacia el aprendizaje, y la poca preparación que éstos adquieren debido a esto.
  Este debe de ser el camino para obtener una verdadera formación y capacitación tanto en lo académico como en lo social ya que la escuela favorece la socialización y cumple la función de transmitir conocimientos, actitudes y valores.
Estudiantes de la Sección IES Navarro Santafé  (La Villa)

dilluns, 6 de gener de 2014

L'exposició Obrim en l'IES Joanot Martorell

 Daniel Miralles
José Manuel





EkonoMoVida, IES Joanot Martorell

Soraya Alarcón y Rubén Roche

Cristina Ceva y Mª Ángeles Blanco
  
Borja García y Francisco Trujillo

Sergio Romero
 Bouchra Serroukh
Inés Llopis

La crisis, IES Azud de Alfeitamí


















Semillas de guerra

Quien controle las semillas controlará el mayor mercado del mundo: el de los alimentos. Este axioma es tan cierto que ha calado como el orvallo en el sector agrícola. Y esa lluvia ha creado dos torrenteras que se miran con la desconfianza de viejos púgiles. De un lado, los productores de semillas comerciales —que incluyen las simientes convencionales y las controvertidas transgénicas—, y de otro, aquellos agricultores que plantan y defienden las variedades autóctonas. Pero la pelea se complica, pues las semillas tradicionales también buscan su espacio frente a las transgénicas. ¿Todos contra todos?

Leer el artículos en: http://economia.elpais.com/economia/2014/01/03/actualidad/1388751491_683521.html